domingo, 2 de septiembre de 2012

Esos pájaros salvajes.


El día es largo,
mi ropa tejida con espinos,
no te rías,
todo el día con la misma ropa,
solo quiero llegar a casa
y te juro que camino hacia delante
mientras esos pájaros raros
en los parques de la ciudad,

(cómo te explico,
no sé si los has visto,
hay miles en La Alameda,
son de colores limón,
si comparas, las palomas son aburridas
y tímidos los gorriones,
esos pájaros salvajes
aunque nacieran de huevo cautivo,
libres por un descuido de sus dueños,
esos pájaros que hacen nidos en las acacias
y se portan como si fueran de aquí de toda la vida)

pues ya te he dicho que yo solo quiero llegar a casa,
los oigo chillar ocupados
al vuelo en sus tareas,
subo la vista
y tiran del hilo atado a mi dedo anular 
desde aquel último globo 
que voló por los aires,
esos pájaros me destejen el vestido 
y las bragas,
no te rías,
hilo de color,
materia suspendida que nubla la escena,
ojos cegados,
mi alma que se disipa en la copa del árbol,
ya no tengo que volver a casa,
vámonos donde tú quieras.

4 comentarios:

Darío dijo...

Preciosidad de poema, dejarse llevar por los versos como si fuesen pájaros...

Vera Eikon dijo...

Es deliciosa toda la escena...Un placer pasar. Abrazo.

Angi La Fiera dijo...

Dejarse llevar y ¡que se lleven la ropa que te espina!, Darío.

Angi La Fiera dijo...

Bienvenida, Vera, me alegro de que la disfrutes. ¡Buena tarde!